sábado, 27 de agosto de 2011

Salvando tortugas en El Salvador

Miles de comerciantes vivían de la venta de huevos de tortugas, ahora lo hace protegiéndolos. En El Salvador anidan cuatro especies de tortugas marinas, todas en peligro de extinción.


El gobierno salvadoreño aprobó una ley que prohíbe en su totalidad la venta, distribución, posesión, consumo y extracción de huevos de tortuga.


Ir al Puerto de la Libertad, una de las playas más populares de El Salvador, a unos 20 minutos de la capital, era no necesariamente para disfrutar con las olas del mar. La tradición incluía comer en el camino un par de huevos de tortuga “con limón y sal”.
Un gran número de comerciantes se apilaban al final de la Carretera al Puerto, en el departamento de La Libertad, con decenas de huevos de tortuga en sus manos. Pero la tradición ha terminado.
El gobierno salvadoreño aprobó una ley que prohíbe en su totalidad la venta, distribución, posesión, consumo y extracción de estos huevos, con la excepción de fines de investigación científica aprobada por el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN).
Celina Dueñas, técnica de la fundación Vida Silvestre, asegura que en El Salvador anidan cuatro especies de tortugas marinas: Carey, Baule, Prieta y Golfina, estando todas en peligro de extinción.
“Esto se debe a que hay varias amenazas que se estaban dando sobre ellas. Una de estas amenazas se da en las playas de anidación en donde los comerciantes extraían el 90 por ciento de los huevos que las tortugas ponían. Esto era insostenible. Si esto hubiera continuado las tortugas hubieran sido eliminadas de las costas salvadoreñas”, explicó Dueñas a voanoticias.com.
No obstante, ya que por décadas los huevos de tortuga fueron un ingreso de sobrevivencia para miles de salvadoreños, organizaciones gubernamentales y ecológicas llevan a cabo un proyecto de concientización.
El plan incluye además, el trabajo humano de los mismos ex vendedores de huevos quienes recibirán un salario por sus esfuerzos de conservación, cuidado de los huevos y la liberación de las tortugas recién nacidas.
Dueñas expresó que dentro del proyecto también está la creación de nuevos “corrales” de incubación en condiciones controladas para asegurarse que las tortugas bebés logren con éxito llegar al mar. Es justo aquí en donde se utilizará a los ex comerciantes.
“Ellos son nuestros aliados, porque son quienes conocen el terreno y por años se han dedicado a la extracción de huevos. Vamos a acreditar a más de 2,000 ‘tortugeros’ para que nos apoyen y a la vez continúen recibiendo un ingreso monetario”, dijo la especialista.
Miles de tortugas adultas salen de las saladas aguas del mar todos los años, generalmente entre los meses de junio a octubre, para continuar su proceso reproductivo. Cada hembra pone un promedio de 100 huevos por nido, proceso que repetirá aproximadamente cada dos semanas durante el periodo de reproducción.
El espectáculo que ofrecen es único y las autoridades salvadoreñas lo saben, por lo que en lugar de vender los huevos como comida exótica, pretenden ofrecer a los visitantes el maravilloso momento de anidación como atractivo para el turismo.
Así se salva a las tortugas y los comerciantes pueden desarrollar el turismo como medio de vida.